Esta vuelta los cupos fueron vistos y desaparecidos, lo cual para nosotros fue emocionante. La familia Enlodados se preparó y además de ir a visitar tan hermoso sitio, también organizamos para llevar donaciones.
Todo empezó el sábado bien temprano, una chiva local capireña nos recogió en la Terminal de Albrook. Con todo arriba, nos encaminamos a lo que serÃa una experiencia única. Al entrar en la Sierra, nos tocó agarrarnos fuerte de los pasamanos de la “gallinera”. Algunos optaron por ir guindados por la parte externa del transporte, asàcomo lo hacen los locales.
Temprano, estuvimos en el primer poblado, conociendo de cerca el caserÃo. Antes del mediodÃa, ya estábamos en La Gloria, caminando hacia el chorro y entregando las donaciones. Almorzamos en la casa de Los Ovalle, donde nos hicieron un sancocho.
Al ver la cascada, recordé la primera vez que fui, en época de lluvias habiendo caminado dos horas, con una chica de la comunidad más cercana y evoqué aquel momento en que el tiempo no alcanzó siquiera para echarme un chapuzón.
Esta vez fuimos a dar a “La Tulivieja” donde nos quedamos buena parte del dÃa y disfrutamos de sus diáfanas aguas, un colibràse metÃÂa bajo el chorro a beber y revoloteaba en el aire. Algunos chicos hicieron clavados, otros tomaban fotos y como siempre, alguno durmió sobre las rocas.
Ya cayendo la tarde, caminamos al sitio donde acamparÃamos. Un patio amplio, con vista a la cascada y a las montañas circundantes. Los chicos se emocionaron y no se de donde, pero al rato, tenÃan una pelota y jugaron fútbol.
La noche fue exquisita. Mientras unos tomaban vino, otros hacán malvaviscos. Las conversas fueron tan amenas que nos fuimos a dormir muy tarde, pero eso no fue impedimento para levantarnos temprano. La neblina inundó el campamento, el alba fue tan fresca que pensé que nadie se levantarÃa pero Iris fue en busca de aves y Nivia de cascadas.
Luego de un desayuno muy cargado de delicias, Conse llegó a buscarnos y nos fuimos Sierra abajo a otra cascada, en la que nos pasamos el resto del dÃa. Los más osados se descontrolaron y se tiraron de los bordes de la cascada, en la que también armamos un fogón para los chorizos, las mazorcas y hasta pavo. Todo fue un contento.
Ya después del mediodÃa caminamos hasta el poblado más cercano, en donde nos esperaba un delicioso sancocho, gracias a Eve y tÃa Melli.
Lamentablemente, también llegó Conse con la chiva, que nos llevarÃa de regreso a la selva de cemento.
¡Gracias a todos los chicos del Team Enlodados! Es lindo ver ahora, un grupo de amigos, una familia que nace, en la Sierra. Allá, donde muchas veces ni los gobiernos se acuerdan, nosotros sày nos encanta. Empoderamos nuestras comunidades locales que poseen atractivos turÃsticos para que sean ellos quienes manejen sus recursos, que los ayuden a salir adelante.
Quiero unirme!!!! Como hago 🙂 feliz dia
Atenta a la sección TRIPS! jeje actualizamos cada semana, saludos!
gracias a ustedes por recordar mi hermosa tierra, nacà en el Real y para mi no hay naturaleza mas hermosa que la de nuestra tierra, gracias por llevarme una vez mas a ella.
quiero unirme super cool.
hola saludos, debo ir a peña blanca, me pueden regalar la ruta correcta