El dióxido de carbono (CO2) es un tipo de gas que no se encuentra en grandes cantidades en laàatmósfera terrestre pero que, a pesar de eso, es muy importante. El dióxido de carbono es unàgas de invernadero, lo que significa que ayuda a atrapar el calor proveniente del Sol en nuestra atmósfera. Sin el dióxido de carbono en nuestro aire, la Tierra estarÃÂa muy frÃÂa.
ÿDe dónde proviene el dióxido de carbono existente en nuestro aire? Cuando los seres humanos y otros animales respiran, aspiranàoxÃÂgeno y exhalan dióxido de carbono. El oxÃÂgeno se utiliza para obtener energÃÂa de la comida, lo que se conoce comoàrespiración.
Este aumento en el contenido de dióxido de carbono en la atmósfera se debe esencialmente a tres causas o factores principales:
-ààààààààEl aumento de las actividades humanas para satisfacer las necesidades de energÃÂa para los procesos industriales, de transporte, de calefacción; que nos ha llevado a un alto consumo de combustible de origen fósil como el carbón, petróleo y gas natural, entre otros. A esto se le ha llamado I.P.A.T.: Impacto Humano, Población, Bienestar Económico, TecnologÃÂa.
Un aumento de la temperatura media puede promover el cambio del clima del planeta alterando drásticamente su entorno. Entre los efectos más dramáticos de este aumento general de la temperatura media (calentamiento global) se refleja en el aumento del nivel medio del mar como producto del derretimiento de los casquetes polares, causando inundaciones en las regiones bajas próximas a las costas, poniendo en peligro los puertos y poblaciones costeras. Por otro lado, los ciclos de producción agropecuarios se verÃÂan alterados, afectando el abastecimiento mundial de alimentos.
Aquàte proponemos 10 consejos para ayudar a reducir las emisiones de dióxido de carbono y además ahorrarte un dinero:
1. Utiliza las escaleras.
Un recorrido de 15 segundos en ascensor equivale a mantener encendida un bombillo de 60 vatios durante 1 hora. Sube caminando en lugar de tomar el ascensor, es bueno para el medio ambiente y para ponerte en forma.
2. No malgastes la luz.
Apaga la luz cuando no sea necesaria. Aprovecha la luz natural,àpinta de colores claros las paredes y los techos, reduce al mÃÂnimo la iluminación ornamental y limpia el polvo de las pantallas de las lámparas para aprovechar al máximo la luz.
Llenar la lavadora y ahorra el consumo de energÃÂa: lavas más cosas de una sola vez. La temperatura de 30ðC puede ser suficiente para la ropa muy sucia y permite ahorrar tres cuartas partes del consumo del ciclo más caliente. Si lavas con agua frÃÂa, el ahorro es del 80% de la energÃÂa.
5. No dejes los aparatos en ‘stand by’.
Los aparatos como televisores, ordenadores o vÃÂdeos en estado de espera consumen el 15% de su consumo total. En algunas viviendas, el consumo de estos aparatos en ‘stand-by’ puede llegar a sumar elà10% del consumo del hogar. Si colocamos una regleta con interruptor para cortar totalmente la corriente que les llega podemos reducir 39 kg de CO2 al año.
Reducir la temperatura sólo un grado basta para recortar un 5 %-10 % la factura de energÃÂa del hogar y evitar 300 kg de CO2 por casa y año. Ajustar la temperatura a 20ðC o bajarlo varios grados por la noche son medidas fáciles que sumadas a un correcto aislamiento con doble acristalamiento, rellenos en puertas y ventanas, cortinas o aislando las cajas donde se enrollan las persianas (por donde se escapa calor y penetra el frÃÂo)ànos ahorrarán hasta un 40% en el consumo de la calefacción.
El Tuira, El Chucunaque, los rÃÂos más potentes de Panamá, se encuentran en esta provincia, y está enmarcada por las áreas inclinadas de las serranÃÂas de San Blas, Bagre, Pirre y del Sapo.
La emoción me invadÃÂa, hace meses que venÃÂa con la idea de visitar esta provincia. En un principio la idea era ir hasta Paya, último pueblo antes de entrar en territorio colombiano, muy lejano y peligroso a causa de la guerrilla.
Pasamos asàmismo por las oficinas de ANAM en busca de información y a avisar que nos dirigÃÂamos al parque, resultó gracioso que nuestro guÃÂa, con el que habÃÂamos coordinado por nuestra cuenta, resultó ser uno de los guÃÂas de más confianza de este parque nacional.
Y claro, en el caso de no ser estudiantes y pagar como ââ¬Ånacionalesââ¬Â, el precio por entrar al parque es de $3 y por noche en el refugio es de $10.00. En el caso de acampar se pagan $2 por estudiante y $5 por nacional. Extranjeros pagan $5 la entrada al parque y $15 por alojamiento por noche, $10 por acampar.
La mayorÃÂa de mis compañeros se durmieron en plena piragua, creo que algunos roncaban a causa del cansancio del viaje, al menos llevábamos más de 24 horas despiertos. Personalmente la sola idea de saber que estaba en este lado del paÃÂs no me dejaba dormir para nada, hubiese sido para màun pecado estar allày no ver lo que a mi lado pasaba.
De un momento a otro pasamos una curva y entramos en terreno del rÃÂo Tuira. Más adelante el rÃÂo se redujo, estábamos en uno de los afluentes: rÃÂo Pirre, de pronto apareció el poblado de el Real de Santa MarÃÂa, corregimiento ubicado dentro del distrito de Pinogana.
Una vez en el Real, tenÃÂamos entendido que nos obligarÃÂamos a caminar aproximadamente 5 horas hasta llegar a Rancho FrÃÂo, pero gracias al ingenio de nuestro guÃÂa, contactó un camión que nos llevarÃÂa hasta Pirre 1.
Aprovechamos para tomar un almuerzo que nos cayó de maravilla pues fue nuestra primera comida verdadera del dÃÂa. Dejamos algunas donaciones traÃÂdas desde la ciudad y abordamos el camión; pasamos sobre un rÃÂo, luego por varios poblados y el aeropuerto de El Real. La calle de dividió en dos y tomamos a la derecha, nos dijo el guÃÂa que por la otra calle se llega a Colombia de manera muy fácil.
Iniciamos la caminata y a cada canto de ave, nuestro guÃÂa nos decÃÂa cual ave era, demasiado emocionante; nos detuvimos en una casa, la última que verÃÂamos. Nuestro guÃÂa saludó y aprovechamos para tomar unas deliciosas pipas y comprar algunos plátanos que nos vendió la señora de la casa.
En el camino hacia Rancho FrÃÂo distinguimos árboles gigantescos, pero hubo uno que casi me saca lágrimas, un Ceiba pentandra, sus raÃÂces tabulares eran increÃÂbles, y su dosel se perdÃÂa en el infinito, definitivamente un centenario que ha sobrevivido al tiempo y ha sido respetado.
Aceleramos paso bajo la lluvia torrencial y llegamos al refugio de ANAM exactamente en 2 horas. Ordenamos las maletas dentro del refugio y nos fuimos hacia ââ¬ÅLa Cascadaââ¬Âââ¬Â¦ si, aún no tiene nombre esa cascada. En media hora luego de pasar por un sendero, estábamos caminando sobre el rÃÂo y llegamos. Era hermosa, de aguas claras y con un chorro diagonal que caÃÂa con fuerza en la poza.
A la mañana siguiente y luego de haber dormido largo y tendido, nos levantamos algo tarde para subir hacia el mirador. Al estar desayunando pudimos escuchar guacamayas que pasaban despavoridas graznando y avisando su llegada; salàcorriendo a ver si podÃÂa fotografiar alguna pero ya iban lejos, nos dijeron que son guacamayas rojas que generalmente andan por el refugio.
Para mi fue muy emocionante el momento pues las guacamayas son aves casi extintas y la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) le otorgó al Panamá el segundo lugar de la región mesoamericana en su ââ¬Ålista rojaââ¬Â de especies de guacamayas amenazadas.
La lluvia empezó nuevamente y nos refrescó. Al llegar al primer mirador de Rancho Plástico fue poco lo que pudimos ver, pues las nubes tapaban el contorno de los árboles que a lo lejos se veÃÂan, supimos que lo que allá estaba era El Real y que con buen tiempo es posible ver algunas casas, el rÃÂo Tuira, asàcomo el hormigón, y claro, el dosel del bosque desde lo alto.
Nos desviamos del sendero para ver un ave SaltarÃÂn Cabecidorado o Manakin (Pipra erythrocephala) que habitaba en esa área, solo fue necesario prestar un poco de atención y allàestaba el pequeñÃÂn descansando en una rama. Más adelante vimos un Tucán picoiris (Ramphastos sulfuratus)y un Jacamar (Galbula ruficauda).
Entre insectos por doquier y mucha lluvia, seguimos el camino hasta llegar al segundo mirador de Rancho Plástico desde el cual vimos cerro Pirre en todo su esplendor, ese cerro de 1,569 m.s.n.m., uno de los dominantes del área en biodiversidad, lleno de neblina a causa de la lluvia que acababa de caer.
No era nuestro deseo que la lluvia parara y asàlo fue, nos acompañó en todo momento, estábamos en el área más lluviosa del paÃÂs, una de las regiones más lluviosas del planeta ya que se encuentra dentro del Chocó Biogeográfico (área más lluviosa del planeta), con precipitaciones que pueden superar los 8,000mm anuales y en donde prácticamente, no hay estación seca. La temperatura varÃÂa según la altitud entre 17ð y 35 ðC.
Al bajar y pasar nuevamente por el primer mirador la neblina habÃÂa desaparecido y aunque estaba nublado, el paisaje era mÃÂstico y nuboso, fue posible ver gran parte del paisaje de El Real de Santa MarÃÂa desde esa altura.
Avanzamos en dirección al refugio y nos topamos con una Lagartija crestada (Corytophanes cristatus) que intentó mimetizarse entre la hojarasca pero por suerte la vimos.
Partimos directo al muelle de Mercadeo y emprendimos nuevamente el viaje en piragua de regreso a Yaviza. En ese trayecto vimos gran cantidad de animales, sobre todo aves, monos y algunos perezosos en lo alto de los árboles. La mañana estaba en su esplendor, el sol arreciaba y los animales, calmados, lo aprovechaban.
Al llegar a Yaviza un bus nos esperaba, antes de las 3 de la tarde estuvimos de regreso en la ciudad de Panamá, con una experiencia hermosa en el corazón.
Quedamos en regresar pronto y ponerle nombre a ââ¬ÅLa Cascadaââ¬Â; la próxima vez que vaya espero poder hacerlo por un tiempo más largo. Confiamos en que ustedes, lectores, se les transmitan las ganas de visitar este patrimonio natural.
Personalmente no pude sentir más paz, juro que uno de los momentos más felices fue cuando el espÃÂritu de la tierra me llamó a entrar en el rÃÂo al lado de la estación, al recostarme en el agua y sentir las gotas cayendo sobre mi rostro, lo único que pude decirle a Lurys fue ââ¬Åeste es uno de los momentos más felices de mi vidaââ¬Â.
Agradezco a los asistentes por todo el apoyo, quórum y entusiasmo. A nuestros guÃÂa Isaac Pizarro , y a Edilberto González por toda la información, al representante de Yaviza: Enrique Lloren, por información de itinerario.