Sucede que una de las primeras cascadas que visité en mi vida, fue ésta. De verdad que no sé cómo no habÃa escrito sobre ésto antes.
Quizás estaba en primer grado de pre media, cuando fuà con mi madre y nos bañamos en ese maravilloso lugar. Recuerdo claramente que lo hice en “petipán” pues no estaba dentro del plan visitarla. Fue una visita rápida, para sacarnos la calor que tenÃamos. Los chiquillos se bañaban en calzoncillos y las niñas en petipan. Uno de esos momentos llenos de luz y libertad que nos regala Madre Tierra, sentimientos que florecieron en mi alma con el paso de los años.
A mis 28 años, regresé. Esta vez para hacer una pequeña sesión de fotos de mi embarazo y fue fenomenal! Digo, por favor, ahora no vayan a ir corriendo a hacer todas las sesiones allá.